jueves, 30 de abril de 2009

De generos y soportes


Vagando por Internet me crucé con un artículo que refiere a una nueva moda, se llama "Blogonovela: un nuevo genero literario". No me interesa polemizar sobre si la blogonovela tiene relevancia en el contexto mediático actual o no, prefiero profundizar sobre una malinterpretación bastante común que hay cuando se habla de medios y géneros.
Un Medio comprende la emisión y recepción de un mensaje entre personas o grupos de personas que comparten un código en común. Por ejemplo: la voz humana. Si me dedico a improvisar versos en voz alta en un parque de mi barrio estoy utilizando un medio. Hay un emisor (Yo), un receptor (La gente que me mira con incredulidad por la tontería que hago), un mensaje (mis versos) y un código compartido (La lengua y el reconocimiento de mi acción)
Un Género es un horizonte de expectativa que un mensaje puede generar y nos permite discriminar en categorías reconocibles para cada tipo de texto en particular a partir de una generalización. Un libro de terror es un libro de terror porque asusta, uno de ciencia ficción por que habla de eventos futuros o juega con las posibilidades que tal o cual dispositivo tecnológico o saber científico posee. Esto le confiere al género una plasticidad increíble. No sólo existen géneros en los medios de comunicación, cuando uno habla de una fiesta el horizonte de expectativa es diferente si aclaro que es un cumpleaños, una despedida de año o la inauguración de una casa nueva. Claro que uno puede ser más específico y preguntar que tipo de fiesta de cumpleaños es: un primer año o una fiesta de quince. Eso se llamaría subgénero.
Pero que variables posee un genero para distinguir uno de otro. En primer lugar debemos hablar de la variable retórica. Volviendo a la película de terror tengo que hablar de una estructura de composición, el uso de ciertos montajes o puesta en escena, si es con monstruos tengo que buscar una figura que asuste, tal vez que transcurra de noche, etc. Tengo que elegir un grupo de variantes y una disposición que me permitan distinguirla como una película de terror.
Luego viene la variable temática o ¿Qué tipo de película de terror es? ¿Es con monstruos? ¿Es de terror metafísico? ¿Hay fantasmas?¿Brujas?... Porque no es lo mismo un hombre lobo que un zombie cada cual evoca temores que pueden parecerse a simple vista, pero donde el primero habla del primitivismo del ser humano (Un hombre que durante ciertas noches pierde el control total de sus censuras sociales), el último se distancia con una percepción más ligada al rol del humano dentro de la sociedad actual cuando a perdido el carácter de ser vivo (Los zombies son humanos que ya no pertenecen al mundo de los que viven y deben alimentarse de los que antes formaron parte de su vida). Claro que los dos incluyen un gran efecto final, ambos pueden devorarte.
La última variable es la enunciativa y es la que por lo general provoca esa confusión entre género y soporte (Medio). Aquí se pone en juego la recepción del texto en sí. Hay géneros que pueden ser mucho más poderosos en determinados soportes. La historieta de superheroes, tal y como cualquiera de nosotros la conoce (Con globos de dialogo, globos de pensamiento, trajes chillones, secuencialidad basada en imágenes estáticas) hasta hace poco era muy difícil transferirla al cine ( Donde los gráficos por computadora le dieron el impulso que necesitaban). Es muy difícil que Predator o Alien asusten en igual medida en un obra de teatro o en un libro contando la misma historia que cuentan en el cine. El ejemplo más acabado de esto es tal vez la Tragedia griega, cuya función era mucho más que el entretenimiento, se trataba de un rito colectivo. Por lo cual la variable enunciativa encierra en si misma la participación no sólo del ojo del o los espectadores, sino también a través de que otros dispositivos puede estar mediada.
El hecho de que nombre la tragedia griega no es casual. Por lo general las características de un genero suelen ser mucho más evidentes cuando su ciclo a terminado, aunque es posible que por diversas razones este puede reanudarse. Hace algunos años, alguien podía describir con facilidad una película de terror, cosa que con la llegada del cine japones de miedo nos resulta un tanto difusa.

Regresando entonces al tema de la Blogonovela, me parece que no hablamos de un género. En todo caso es un soporte para distintos tipos de géneros. Aunque hoy por hoy el rey es el relato de vida. Personas que por entregas nos confiesan o fabulan sobre sus experiencias cotidianas. Tal vez dentro de poco el panorama se abra hacia nuevos géneros, y es posible que desde este espacio nos dediquemos a recomendar alguna Blognovela.


miércoles, 29 de abril de 2009

Walking Dead

Todos tenemos algún monstruo que nos despierta algún grado de fobia. Un miedo tonto que por alguna razón nos obliga a cerrar los ojos o mantenernos temblando por un rato, pero por alguna razón tampoco podemos quedarnos lejos de ellos. Igual que en aquel refran maquiavelico:
"Tener las cosas que nos hacen felices cerca, pero las que nos asustan mucho más a mano."

Admito que siempre le tuve miedo a los zombies (O muertos vivientes). En mi terapia de shock habitual es común encontrarme con historias que por lo general no me provocan más que algún sobresalto casual, en el mejor de los casos. Hay excepciones: "Dawn of the Dead", "Day of the dead" o hasta algunos experimentos que en un principio fueron divertidos, como "Marvel Zombies".
Sin embargo (Y es aquí donde comienza el giro de mi análisis) hace menos de un año descubrí una historieta rara, de esas que une un buen guión, un dibujo más que correcto y una aceptación colectiva que va mucho más allá de lo legal. Se llama "Walking dead"
La historia es simple y directa. Un policía (Rick) en medio de un servicio de rutina recibe un balazo en el estomago, cuadro siguiente despierta en un hospital (Una imagen que se asemeja a 28 días después) En ese momento descubre que el mundo que lo rodea ya no es el mismo que había dejado al caer en coma. Ahora los zombies eran la especie dominante, vagando por los pueblos, el campo, las carreteras, las ruinas. Los humanos vivos sólo sobreviven al margen de cualquier forma de civilización (Algo evidente cuando Rick, auto erigido líder de un grupo de sobrevivientes decide que el mejor lugar para estar a salvo es encerrarse en una cárcel de máxima seguridad). Pero esta historia, en vez de centrar todo en los zombies, prefiere utilizarlos como desencadenantes de situaciones donde el terror pasa por momentos mucho más humanos y que se basan en preguntas simples: ¿Cómo rearmar la civilización cuando ya todo está perdido?¿ Es posible enamorarse en medio de la muerte?¿Qué pasa si durante una ausencia tu esposa tiene una relación con otro que ahora no está?¿Qué pasa si ella queda embarazada y no hay manera de saber si el bebé es tuyo?¿Cómo enfrentar el hecho de que lo peor no son los muertos, sino los vivos que aún quedan?
Por el lado del dibujo debo decir que los primeros números son más que correctos, pero los siguientes son simplemente impresionantes. Primeros planos, panorámicas, personares que miran al lector con una expresividad que desde el eternauta no veía.
Quizás una mención que no está de más es la cantidad de seguidores que esta historieta posee en España y Latinoamerica. Muchos de ellos no pueden leerla en ingles y por desgracia la editorial que tiene los derechos publica una recopilación de la misma cada cierto tiempo que va en detrimento de su continuidad. Cómo respuesta, una comunidad bastante activa se dedica a escanear, subir, bajar, traducir y volver a subir cada capítulo.
Recomiendo dejarse llevar por la magia de estos zombies, al menos en los primeros 60 episodios, que no te dejan respirar y llegan a grados de dramatismo pocas veces visto.

Lo malo de la crítica


Nunca fui muy amigo de la crítica, la valoro muy por debajo de la recomendación. Tal vez porque en muy pocas ocasiones me preocupo por lo que alguien crea que otro hizo mal. Claro que sí destaco lo que yo llamo actitud crítica y pasa simplemente por observar tal o cual objeto, medio, obra o lo que sea y tratar de hacerse una idea de porqué me produce placer o rechazo. En este caso es obvio que tal vez el estudio no esta centrado tanto en la obra o el objeto observado, sino más bien en el observador. Por eso voy a hacer una pequeña reseña sobre los críticos.
Existen tres categorías de críticos: Los Objetivos, los resentidos y los intelectualados.

Los objetivos suelen ser los más escasos. Son una mezcla de rigor periodistico y cierta timidez. Por lo general no abundan en comentarios o analisis demasiado largos que terminen. Saben que cada obra tiene su público, saben que el que lee tal o cual libro no se interesa o preocupa por tal o cual otra cosa. Prefiere advertir antes que destrozar y le encuentra a cada texto (Lease texto no sólo cómo libro, sino cómo cualquier medio en general) su destinatario.

A los resentidos los delata su afán por la competencia, la necesidad de valoraciones apresuradas y ese dejo de Todologos (Calidad profesional capaz de hablar, comentar o hasta polemizar sobre temas que no sabemos si conocen o no). Jamás demostraron tener cualidades para algo, ni siquiera para la que se dedican y por lo general hablan de oído o de contraoído (capacidad para estar en contra siempre de lo que tal o cual exprese). Algunos están bien disimulados, tratan de simular objetividad (De la misma forma que un demente simula cordura, exageradamente) pero siempre hay algo que los delata: Nunca tienen argumento o su único argumento directo es su gusto.

Los intelectualados, al menos los sinceros son muy escasos. Suelen ser personas que separan la estética del gusto. Es cómo aquella vieja discusión sobre si las cosas que nos parecen lindas también nos gustan. Algo lindo o feo es aquello que cumple con ciertas exigencias más o menos consensuadas sobre lo que debería ser. Por ejemplo: un auto que supera los trescientos kilómetros por hora es un auto rápido. Hay un dato objetivo y verificable alrededor de una cualidad que lo describe. Si a mí me parece que 300Km/h no alcanzan para mis ansias de velocidad, porque tal vez hay un vehículo que puede moverse a 305km/h y además es del color de mis ojos es otro tema. Pero, para regresar a los intelectualdos, si mayor virtud es la capacidad de componer argumentos sólidos (llenos de citas, referencias y datos) que conocen de primera mano. No le tienen asco a nada, porque saben que para encontrar lo mejor siempre hay que hundirse o ahogarse entre lo peor. Un obrero de la crítica

¿Por qué ponerme a hacer este análisis tan superficial?
Tal vez porque trato de auto evaluar que tipo de crítica vamos a tener por acá. Creo si tuviera que elegir me quedaría con el intelectualado, pero cada tanto tal vez abusemos un poco del primero y el segundo tipo de crítica.
Por último también aceptamos tu crítica, y no nos molesta si es furiosa o irrespetuosa, todo es parte del mismo fin.

martes, 28 de abril de 2009

Terramar ediciones


Entre tanta editorial que busca vender autoayuda de copy & paste hace no menos de un lustro empezó un emprendimiento editorial que todavía goza de buena salud, a pesar de la crisis. La premisa inicial era ofrecer libros escolares a un precio competitivo, casi de saldo. Pero sin apuro y mucho trabajo lograron construir un catalogo mucho más variado que abarca desde filosofía hasta historia.
Dentro de su extensa lista hay que mencionar una colección madura y otra en ciernes dedicadas a anarquismo y socialismo respectivamente.
Línea libertaria:
  1. Dios y el estado.
  2. Estatismo y anarquía.
  3. El anarquismo y Rosa Luxemburgo (Ambos de Daniel Guérin)
  4. La FORA ( Abad de Santillan)
  5. La voluntad del pueblo (Eduardo Colombo)
Y casi una veintena de titulos más.
En la linea socialista todo comienza con varios imprescindibles para salir bien pertrechado a la revolución:
  1. El manifiesto comunista
  2. La acumulación del capital de Rosa Luxemburgo
  3. La revolución rusa "Un examen crítico"
Junto a un par de libros más.
El resto de la colección la componen libros de filosofía con autores tan poco comunes de encontrar en ofertas como Habermas, weber o Benjamin. Las ediciones son austeras, pero en ningún caso decepcionan. Además, teniendo en cuenta los precios que hoy puede encontrar uno con editoriales como Catedra o Paidos, bien valen la pena. Sobre todo teniendo en cuenta que además algunos de los libros eran hasta hace poco inconseguibles.
Quizás el único punto flojo que encuentro es la falta de un catalogo online o al menos una página oficial de la editorial que permita darnos una idea un poco más clara de dónde podemos tener una impresión clara y una reseña de cada publicación que lanzan.
Tal vez esto último se deba a cierta coherencia con su línea anarquista, pero espero que puedan subsanarlo en poco tiempo... Lo de la página, no el anarquismo, por supuesto.

Había que decirlo


Desde pequeño sentí orguyo por mis herrores. Porque entre más errores tengo, más humano me siento.
Lo digo en serio, hará cosa de dos o tres años visité una demostración de BMX (Esas bicicletas para chicos, según el criterio de algunos). Entre saltos y piruetas uno de los bikers despliega una carrera arrolladora contra una de las rampas y transformar todo ese impulso en una serie de volteretas solo imaginables en un mundo de baja gravedad.
-¿Cómo lo hiciste? -le pregunté.
Se tomó un tiempo para responderme. Miraba hacia todos lados con la cara hinchada, temblando.
-No tengo idea -dijo antes de quitarme del medio para volver a lo alto de la rampa.
Supe que tenía razón cuando en el segundo intento se quebró una pierna. Supongo que el camino al infierno esta sembrado de buenas intenciones, pero el sendero que te conduce al cielo está plagado de golpes de suerte.
Tengo desde hace mucho esta sospecha de que los errores son en realidad una fuerza creadora o eurística, mucho mayor que los aciertos. Si no me creés, pensá en los rayos X o el zapatito de cristal de la cenicienta o la obra de kafka.
Vagamos a ciegas por el universo, tanteando de a poco en cada paso que damos con la única certeza de saber que siempre vamos a equivocar el rumbo. Sé que no existe el final del camino, que toda calle termina en otra, sea esta de tierra o pavimento. Y si por pura contrariedad uno no ve por donde seguir, simplemente continúa a través del campo minado de la realidad hasta encontrar un sendero nuevo.

Me parece que de aquí en más está advertido. La sumatoria de letras y espacio que ahora lee no deja de lado esta parte del código. El motivo principal serán los libros, las películas o cualquier otra cosa que nos interese compartir, siempre y cuando exija cierto esfuerzo. Hasta me vienen tantas ganas de seguir contando sobre ese día en el bikepark... pero lo dejo para la próxima. Ocasión en la que espero equivocarme mucho más.